Les acercamos algunas ideas para comenzar a deliberar junto a todos ustedes.
El presupuesto municipal debe ser público y participativo: No alcanza con publicarlo en algún boletín oficial. Debe ser política del municipios esforzarse para que la mayor cantidad de personas estén informadas e interesadas de cuánto es el presupuesto y qué se hace con ese dinero. Darle participación a la ciudadanía en la orientación del mismo, a través de asambleas barriales de participación y decisión popular como ágiles instancias complementarias del Consejo Deliberante. El presupuesto debe ser planificado y ejecutado con la participación de los vecinos, y no sólo montos marginales del mismo. Debe, por ejemplo, ponerse a consideración cuánto debe cobrar el intendente y los concejales. De esta forma cortaremos los negociados entre los funcionarios y las empresas contratistas del Estado. Las llamadas licitaciones no son transparentes. Basta observar el monumento a la corrupción ubicado en 25 y 32: El Estadio Único le constó al Municipio y a la Provincia el triple de su valor. Si esto se hizo a la vista de todo el pueblo qué no harán a sus espaldas. La actual forma del Presupuesto Participativo se usa para legitimar al PJ y a la gestión de turno frente a la ciudadanía porque, en realidad, a través de él sólo realizan mínimas obras que son su más elemental obligación.
Transporte: Queremos que de una vez por todas sea eficiente, barato y seguro, boleto con tarjeta magnética única y combinada. Boletos: escolar, universitario y jubilados. Como ciudadanos y como pueblo estamos afectados por un sistema de transporte inadecuado (gestión de Alak) y caro (gestión de Bruera). Queremos un sistema de transporte económico, compuesto por modernos colectivos, diseñado para satisfacer las necesidades de la inmensa mayoría de los que vamos a trabajar o a estudiar, o ante una emergencia, y también para que nuestras familias puedan disfrutar de un paseo y el regreso no sea un calvario. Realizar estudios de factibilidad para trasladar la estación ferro-automotor de 1 y 44, y un sistema de trasporte urbano complementario.
Salud: Las salitas que hay en los barrios deben ser ampliadas y convertidas en centros de atención primaria de la salud. Desde ellos debe integrarse a todos los habitantes de su zona a un plan de asistencia que se adelante a los problemas y enfermedades. La mejor medicina no es la que cura sino la que previene la enfermedad. Por supuesto que cuando ella se produce hay que curarla eficientemente. Necesitamos masificar a los médicos generalistas, estos no son para que estén sentados esperando a los enfermos sino para ir en busca y solución de los problemas, y enfermeros en la misma especialidad.
Los planes de asistencia social deben tener como principal objetivo la incorporación plena al trabajo formal de los desocupados y proveerles la formación técnica necesaria. Deben atenderse especialmente a las personas con problemas de adicciones a través de un cuerpo terapéutico especializado. Crear centros de atención para personas en situación de calle.
Educación y Cultura: Dotar a la ciudad de un sistema que brinde la más variada propuesta cultural, educativa, deportiva y recreativa que sirva de apoyo y, a su vez, de exigencia a la escuela provincial. Con él se pueden cumplir dos objetivos: elevar el actual nivel educativo y sacar a los chicos de la calle.
Brindar espacios de participación a las muchas y variadas expresiones que existen dispersas en todos los rincones de la ciudad y también con la visita de personas consagradas en las distintas esferas del arte y la cultura, no sólo para exponer sino para compartir sus saberes con nuestro artistas y el pueblo en general.
La urbanización de la ciudad siguió un camino inverso que el que diseñaron sus fundadores. Primero nos asentamos los vecinos luego, tarde y ante nuestros reclamos, se comienza a pensar en el agua potable, en el tendido eléctrico, en las cloacas, en las calles de asfalto, y demás mejoras y servicios. Una eficiente gestión municipal se debe anticipar a las necesidades y, si ya es tarde, se debe abocar como prioridad a garantizar que a ningún vecino le falten los servicios básicos.
Los que más usamos las plazas y paseos somos los que no tenemos un gran parque en nuestras casas. Vemos que fuera del casco fundacional no se construyeron plazas, necesarias para que nuestros niños, ancianos y familias tengan su sana recreación. ¡Ni un solo basural, muchas plazas, parques y paseos! Promover la puesta en valor del patrimonio edilicio, cultural y artístico. Construir playas de estacionamiento que no menoscaben el patrimonio urbanístico y favorezcan el medio ambiente.
El sistema de recolección de residuos debe ser municipal porque es mucho más barato, puede ser más eficiente y generador de empleo. En la vecina Ensenada tenemos una muestra de ello. Una correcta política de aprovechamiento de los residuos es ecológica, genera actividad económica e ingresos al municipio y empleo.
Bolsa de trabajo: Es necesario dotar a la ciudad y a sus trabajadores de una bolsa de trabajo que funcione en forma transparente y democrática. La que conocemos y funciona bien es la de los trabajadores de la educación. Podemos inspirarnos en ella y perfeccionarla.
Hay muchas otras cosas que nos preocupan como la falta de trabajo y los bajos salarios. Tenemos propuestas de cómo lograr la plena ocupación de los trabajadores. Sabemos que el trabajo, el suelo y el subsuelo son la fuente de toda riqueza y la base del desarrollo de nuestro país. Estos y otros temas de orden nacional y provincial los trataremos en un próximo acercamiento con ustedes. Ahora vamos a terminar con un tema de máxima actualidad y preocupación: La seguridad.
La seguridad: Hasta ahora los políticos y los comunicadores han dado dos respuestas a este gravísimo problema: “el garantismo” y “la mano dura”. El primero no es una respuesta, es sólo una política judicial para con los acusados. La “mano dura” es una mala respuesta que se ha aplicado desde hace muchos años y fracasó. Pasaron Ruckauf, Rico, Patti, De la Rúa y muchos más. Fracasaron y fracasarán porque no van al origen de los problemas. No es por falta de sanciones que se mata sino porque el sistema en su forma neoliberal ha dado origen a un amplio sector en el que la vida no vale nada. ¿Cuánto vale la de aquellas personas que no tienen acceso a la alimentación, ni a una vivienda digna, ni a salud, ni a la educación, expuestas a las drogas más terribles, que algunas veces son la forma más fácil de escapar al hambre? Nos debemos preguntar: ¿si sus vidas no valen por qué va a valer la de los que tienen algo?Una política que lleve seguridad a las familias y a todo el pueblo debe partir de valorizar la vida de todas las personas. Los delincuentes deben estar presos, pero decimos que deben estar presos todos los delincuentes y no solamente los de origen pobre. También manifestamos que la reeducación debe realizarse con firmeza, con la determinación de recuperar los más elevados valores morales y garantizar una vida material y moral acorde a las necesidades actuales para todos los habitantes del suelo argentino.Somos pueblo organizado y unido para defender nuestros intereses. Por eso somos laUnión del Pueblo





